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Taxonomía[]
El Espinas es un poderoso Wyvern Volador que habita principalmente en el Gran Bosque. Su Subespecie es conocida como Espinas Naranja, mientras que su Especie Rara es el Espinas Perla. También está emparentado con el Meraginasu, que se creía extinto.
Hábitats[]
El Espinas prefiere habitar zonas tropicales como el Gran Bosque, no obstante también ha podido encontrarse en otros lugares como el Campo Floral y la Torre.
Adaptaciones[]
Con un cuerpo similar al del Rathalos, el Espinas posee fuertes patas traseras para caminar y grandes alas con las que es capaz de volar largas distancias si es necesario, su coloración verdosa le otorga cierta capacidad de camuflaje en su hábitat. Su apodo, "Wyvern Espinoso", se debe a la gran cantidad de espinas cubren su cuerpo. Estas espinas poseen un intenso tono rojizo para alertar a sus atacantes, pues secretan una poderosa toxina que puede envenenar gravemente a cualquier criatura que entre en contacto con ellas. Se cree que este veneno es generado en su espina dorsal, y luego se extiende por todo su cuerpo. Adicionalmente, cuando el monstruo está tranquilo su caparazón es mantiene extremadamente rígido, haciendo que casi todos los ataques dirigidos hacia él reboten. Esto junto a sus espinas venenosas forman una impenetrable defensa, lo que hace que se muestre indiferente frente a la mayoría de atacantes. Sin embargo, en caso de que la amenaza persista o de sentirse en peligro se volverá muy agresivo. Cuando se enfurece, bombea sangre a través de su cuerpo, expandiendo sus vasos sanguíneos y haciendo que aparezcan marcas rojizas en su cuerpo. Esto reblandece su coraza y reduce su defensa, pero aumenta su movilidad y capacidades ofensivas. En este estado, el Espinas es capaz de escupir bolas de fuego tóxicas, que no sólo queman a la presa sino que también la envenenan e incluso paralizan. El cuerno de su cabeza y su pesada cola también son armas letales que puede usar para defenderse.
Comportamiento[]
El Espinas es un gran depredador en su hábitat, pero es mayormente dócil y rara vez pelea, pues confía en que sus atacantes se den por vencidos frente a su dura coraza y sus espinas venenosas; de vez en cuando moverá sus alas, morderá o agitará su cola para hacer que sus atacantes se rindan antes. Como acto reflejo, puede incluso agitar su cola o su cabeza si le atacan mientras duerme. No obstante, en caso de enfurecerse llega a mostrar la fuerza suficiente como para rivalizar con un Dragón Anciano. Se conocen historias de un viejo Espinas que se enfrentó y venció a un Dragón Anciano, posiblemente un Kushala Daora, en la lucha por el territorio del Gran Bosque.